Los diseñadores polacos de Beton han creado “S-Chair Transformer”, una funda de espuma de polietileno capaz de transformar sillas rígidas en sillones acolchados. La lámina rectangular se corta con láser para crear un patrón en su superficie y un sistema de cierre que mantiene los dos extremos unidos una vez cerrado sin necesidad de sistemas auxiliares. Lo genial de este sistema es que podemos transformar la silla más fea del mundo en un agradable sillón, y es resistente al exterior.
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