Dicen las revistas de decoración que la era del minimalismo ha terminado. La calle habla: escaparates con espejos neo románticos, muebles con aires rococó renovados y vintage, mucho vintage. Hasta en las pasarelas. Se declara abierta una época que mira hacia el pasado, quién sabe si porque no se ha hecho nada superior o por la añoranza de que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Charlotte y Peter Fiell, editores de múltiples libros de diseño, dicen que “en época de penurias, el funcionalismo tiende a colocarse en primer plano, mientras que en períodos de prosperidad florece el antirracionalismo” Cuando las necesidades básicas están cubiertas, el ser humano mira hacia lo prescindible. Se pasa de buscar funcionalidad a la necesidad de diseñar bonito, sin necesidad de buscar utilidad.
Bajo la sombra de la sociedad industrial del siglo XX, el movimiento pop fue creciendo, influenciado por las condiciones capitalistas y tecnológicas. El arte se acercó a los temas cotidianos de la gente de la calle a través del consumismo, que estaba en contacto directo con la sociedad, esto fue lo que logró la gran aceptación del pop. Andy Warhol consiguió colocar una caja de detergente en medio de una galería de arte. Creó imágenes repetitivas como si de un producto industrial se tratara. Toda una metáfora.
El pop está determinado por lo que se consume, por los anuncios publicitarios, las imágenes televisivas, por los cómics, por el cine. El movimiento pop, consiguió contactar con el público, absorviendo todo aquello cercano a él. Acercó a la masas la cultura, a través de lo que consumían.
Todo ello influyó en el diseño, junto a la aparición de materiales nuevos como el plástico, que cambiaron la concepción de la estética, en un mundo donde el individuo se estaba convirtiendo en el producto que consume.
La segunda mitad del Siglo XX, tras los terribles acontecimientos de la II Guerra Mundial, fue una época de efervescencia en el mundo del diseño. Era como si pretendieran hacer más bello su entorno mediante los objetos. Como el Ericophone, el teléfono más reconocible de aquella época y el mejor diseñado hasta la fecha.
Con los números en la base, el Ericophone fue diseñado sobre 1955 por la empresa alemana Ericson. Tras varios intentos fracasados por penetrar en el mercado americano, Ericconone diseñó este teléfono con una aceptación total. Representa la entrada en las casas de elementos de diseño auténticos.
Un gran responsable de este avance en el diseño y de la utilización de los materiales plásticos fue Eero Aarnio. Su nombre es posible que no te suene, pero sus obras, están en tu mente. Son como una canción de Police o Crowded House, mucha gente no sabe quiénes son, pero sí que pueden tararear algunas de sus canciones.
Aarnio, sigue diseñando en la actualidad, y fue un icono en el movimiento pop, con la diferencia de no ser una obra efímera. Estuvo influenciado, pero no determinado por esta corriente. Warhol llegó a calificarlo como “la versión del Arte Aplicado” del discurso del pop.
La tecnología también se vió contagiada de este movimiento, personificado en Hans Gugelot y Dieter Rams. Unas magníficas obras de diseño, donde una simple máquina de afeitar o una radio encierra todo el encanto del diseño de la segunda mitad del Siglo XX
De esto es bastante responsable la marca BRAUN. Cuando murió su fundador, Max Braun, sus hijos, Artur y Erwin decidieron implantar un programa de diseño sistemático y racional, concediéndole gran importancia al diseño de los productos y elevando sus productos a referentes en la historia. Y lo consiguieron contratando a diseñadores como Gugelot y Rams.
Materiales plásticos, sintéticos, que mostraban lo que luego se materializaría en la sociedad: un mundo superficial, sintético e individualista. Desengañado. Un perfil de individuo que ya detectaron visionarios en la literatura como Marcel Proust o Albert Camus.
A todos estos diseñadores les unía algo a parte de un gran talento: diseñaban para embellecer los productos, haciendo un mundo más bonito a través de los objetos. Esto les hizo auténticos y les ha hecho permanecer en el tiempo hasta el punto de que sus productos vuelven a comercializarse. Lo que es comercial y vendible en un momento, no permanece. Lo auténtico, sí, hasta elevarse a la categoría de icono.
Un artículo de TERESA GASCÓN GONZÁLEZ
Fotos cedidas por (en orden de aparición): andydoro, Easy Skywalker, Suvi Korhonen, scleroplex, Morfform
Hola, me interesa un ericophone, ustedes los venden y si es asi en cuanto…y en donde se ubican?
Comment by Rossana 07.06.10 @ 12:46 am¿TE HA GUSTADO? Escribe aquí tu comentario!!






necsito un proyexto para la ciencia acerca de decoracion
Comment by pablo hernandez 06.10.08 @ 12:37 ampero npo se que hacer y ademas aca no apatece nada coherente
ayudenme