Virtualmente transparente e ingrávido es la impresión dada por el gracioso sofá DS-10. Su forma etérea está acentuada por la delgadez de sus patas de metal. Los respaldos y los apoyabrazos se pueden ajustar igualmente para proporcionar una variedad de funciones. El máximo en comodidad del asiento está asegurado por la firmeza rÃgida de la tapicerÃa y de los apoyabrazos flexibles que rematan las secciones laterales de soporte.
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